Indonesia: dos “tecprendedoras” excepcionales
Publicado en 08. jun, 2012 por Francis Pisani en la categoría General
Ollie y Anantya son dos geeks indonesias fuera de lo común, dos “tecprendedoras” –como gustan definirse a sà mismas–. Ollie, cuyo nombre es Aulia Halimatussadiah, tiene un sitio de libros electrónicos, atiende varios blogs, participa en la animación de comunidades de entusiastas digitales, de inversionistas y de educadores interesados ​​en el mundo digital. También ha escrito 20 libros, la mitad de ellos de ficción sentimental. Adoptó como nombre de teclado (¿Por qué seguir diciendo “de pluma”?) “Salsabeela”, que en árabe significa “fuentes del paraÃso”. Es egresada de Ciencias de la computación.
Anantya Van Bronckhorst fundó en 2006 ThinkWeb.id, una agencia digital (con 50 empleados) de la cual es directora ejecutiva. Dirige cuatro empresas, entre ellas una de relaciones públicas digitales y otra de colocación de anuncios ​​en AdWords de Google. Además se ocupa en promover la adopción de la radio-identificación (RFID). Y junto con Ollie conduce el capÃtulo indonesio de “Girls in Tech”, una red mundial que trabaja en pro de la inclusión digital de las mujeres.
Empresarias, intelectuales, activistas, informáticas, estas dos jóvenes de 28 y 32 años respectivamente son la encarnación femenina de los hijos de ArquÃmedes, que apuestan por las tecnologÃas de la información para provocar que el mundo se mueva. Su situación hace que para ellas sea un poquito más complicado.
“La tecnologÃa sigue siendo una barrera para las mujeres”, dice Anantya. En Girls In Tech organizan reuniones cada dos meses, invitan a mujeres conferencistas (y algunos hombres), pero también se esfuerzan por penetrar en las escuelas y universidades. “Entre más eduquemos a las jovencitas, más abiertas estarán a las tecnologÃas”, añade.
Algunos padres se inclinan por casar a sus hijas lo más pronto posible. Y luego la presión social las apremia a quedarse entre las paredes de su casa.
Ollie tuvo que pedir permiso a su padre para renunciar a su empleo de asalariada y crear su empresa. Anantya sà contó con el apoyo de su familia para lanzar la suya, pero no en términos de dinero, que no tenÃa. No está casada, pero durante su última relación seria su pareja le reprochaba que trabajara tan duro. Sus amigos le dicen que los hombres tienen miedo de acercársele… porque está en la cima.
Ollie acaba de divorciarse. “A pesar de mis esfuerzos por balancear mi vida personal y profesional, no lo logré”, confiesa. “Como toda indonesia, yo llegaba a trabajar a las 11 y me marchaba a las 4. Cocinaba. Pero de nada sirvió, porque el ego del hombre no soporta que nosotras destaquemos. Él querÃa ser superior a mÃ, lo cual no tiene ningún sentido puesto que empezamos juntos. Realmente mi carrera despegó después de mi divorcio.”
“Los desarrolladoras son más bien escasas”, explica Anantya. “Ninguna ha sometido una solicitud para entrar a ThinkWeb.id“, su agencia. “Ese rubro todavÃa no es aceptado como profesión –como la medicina o los medios de comunicación. Pero se llegó el momento de decirles que ese campo les permitirá que encuentran trabajos más sexys en un futuro cercano.”
Entre todas sus actividades, Ollie le asigna un gran espacio a la moda: diseña su propia colección de ropa, y se enorgullece de promover un “muslimah wear“, un estilo que favorece a la mujer respetando las reglas de la religión, incluido el hijab, y vende su producción en Salsabeelashop.com“. Las tecnologÃas de la información progresan con rapidez en este ámbito”, opina. “Tengo tiendas en lÃnea y fuera de lÃnea. Y utilizo Facebook y BBM (BlackBerry Messenger) para vender. Además organizo competencias en Twitter durante las cuales intercambiamos fotos de lo que llevamos puesto.”
Ansiosa por impulsar a su comunidad a la par que ella, Ollie participó en la creación de StartupLokal.org donde los miembros intercambian experiencias y se les ayuda a crecer con Project Eden, el primer acelerador indonesio para startups.



